Yoga con shungita
Durante la meditación, aquietamos la mente y entramos en un estado donde la respiración, los latidos del corazón y las ondas cerebrales entran en un estado similar al del sueño profundo, aunque el cuerpo y la mente permanecen despiertos. Este estado también se denomina estado alfa. En él, podemos abrirnos conscientemente a nuestro Ser Superior.
Quienes practican la meditación con regularidad conocen sus efectos beneficiosos. Incluso si tienes poco tiempo, recomiendo meditar al menos de 15 a 20 minutos una vez a la semana. Usa ropa cómoda y busca un lugar tranquilo.
Ahora adopte una postura erguida pero cómoda que pueda mantener durante un período de tiempo prolongado.
Tome la piedra, esfera o cilindro de shungita sin apretar en su mano y cierre los ojos.
Doce respiraciones conscientes y profundas ayudan a relajar el cuerpo y la mente. También puedes realizar el ejercicio acostado. Asegúrate de que las piernas y los brazos estén sueltos y ligeramente abiertos sobre la superficie donde estés acostado.
No siempre es fácil escapar del estrés de la vida cotidiana y entrar en modo alfa, o incluso deshacerse de los pensamientos interminables.
Una pieza de shungita de élite es el compañero ideal en esos momentos, porque sus propiedades purificadoras del cuerpo y la mente crean un espacio interior perfectamente claro, y el nivel de energía más elevado aporta conexión a tierra y protección.
El campo energético y los chakras se expanden. Sorprendentemente, la shungita logra esto manteniendo una compleja neutralidad. Por lo tanto, no requiere atención a sus propias características.
Yoga con shungita
Al igual que en la meditación, en el yoga también enfocamos nuestra mente, a menudo mediante ejercicios físicos. Estos ejercicios estimulan el metabolismo, restauran la flexibilidad y devuelven la fuerza al cuerpo. Al mismo tiempo, nos centramos y nos liberamos de las preocupaciones cotidianas. El yoga es una técnica maravillosa para recuperar el equilibrio físico y mental.
Para aprovechar el poder de la shungita en el yoga, lo ideal sería una pieza de shungita con suficiente alcance energético. Si esto no es posible, también puedes usar un colgante.